Principios Clave

Principios Clave
Los métodos generales para el manejo de los envenenamientos por pesticidas son presentados en el Capítulo 2 y los mismos reflejan una base extensa de experiencias clínicas. Los puntos clave que siguen a continuación merecen ser enfatizados. La necesidad de proteger las vías respiratorias de la aspiración del vómito es sumamente importante. En ocasiones han ocurrido muertes como resultado de esta complicación, aun después de que se hayan ingerido substancias con un potencial tóxico relativamente bajo. En los envenenamientos causados por agentes que deprimen las funciones del sistema nervioso central o que causan convulsiones, la colocación temprana de un tubo endotraqueal con balón iflable (aun cuando esto requiera una ligera anestesia general), podría salvar la vida. El mantenimiento del intercambio de gases pulmonares adecuado es otro elemento esencial en el manejo de envenenamientos, el cual merece ser enfatizado constantemente.
La intubación gástrica, con aspiración y lavado, continúa siendo un método útil para remover los venenos del estómago poco después de que los mismos hayan sido ingeridos, pero el tiempo, después de la ingestión, durante el cual es probable que el lavado sea beneficioso es más corto de lo que muchos toxicólogos clínicos habían pensado. En muy raras ocasiones se recobran cantidades significativas de tóxicos ingeridos después de 1-2 horas de ingestión, y en muchos casos, la mayor cantidad del material ingerido pasa al duodeno y más allá del mismo en 15-30 minutos. En adición, la mayoría de los estudios controlados
que evalúan la efectividad de los procedimientos de vaciado gástrico se efectúan para ingestiones de materiales sólidos (píldoras) en vez de líquidos. Deberán aprovecharse al máximo los nuevos carbones altamente absorbentes, los cuales son efectivos en estipticar algunos pesticidas en los intestinos.
Desafortunadamente, el carbón no absorbe todos los pesticidas, y se desconoce su eficiencia contra muchos de ellos. En los envenenamientos causados por gran absorción de pesticidas, la hemodiálisis y hemoperfusión sobre los absorbentes continúan siendo probadas como métodos para la reducción de cargas corpóreas. Estos procedimientos parecen ser de valor para el tratamiento de algunos tóxicos. La efectividad total parece depender no solamente de la eficacia con la cual se remueva de la sangre, sino también con la movilidad del tóxico ya distribuido en los tejidos antes de que se comience el procedimiento
extracorpóreo de purificación sanguínea. El volumen de distribución y fuerza del estíptica tisular son consideraciones importantes en la toma de decisiones de esa índole. El determinante crítico del éxito en la utilización de estos sistemas
muy bien podría ser la rapidez con la cual sean puestos en operación antes de que se hayan acumulado cantidades de tóxicos perjudiciales para los tejidos.
Continúa habiendo la necesidad de que se informen sistemáticamente los envenenamientos por pesticidas a una agencia central, para que hayan estadísticas acertadas que describan la frecuencia y circunstancias de los envenenamientos y éstas puedan ser recopiladas y así dirigir apropiadamente los esfuerzos para limitar estas ocurrencias. En algunos países, ha habido un aumento en el uso de pesticidas como instrumentos para el suicidio y aun para el homicidio. Los productores están dedicando ahora un esfuerzo considerable a la modificación de las formulaciones y empaque con el propósito de frenar estos usos
inapropiados. Este trabajo es importante debido a que las ingestiones suicidas son a menudo los envenenamientos por pesticidas más difíciles de tratar exitosamente.