Lavado Gástrico

Lavado Gástrico
Si el paciente presenta síntomas dentro de los 60 minutos después de la ingestión, deberá considerarse el lavado. Inserte un tubo orogástrico, el cual debe ir seguido de líquidos, generalmente una solución salina normal. Aspire el fluido en un intento por remover cualquier agente tóxico. Si el paciente está neurológicamente incapacitado, la protección de las vías respiratorias con un tubo endotraqueal con balón inflable es indicada antes del lavado gástrico.
No se ha probado que el lavado efectuado más de 60 minutos después de la ingestión sea beneficial y se corre el riesgo de inducir sangradura, perforación o cicatrices debido al trauma adicional a tejidos ya traumatizados. Casi siempre es
necesario controlar primeramente las convulsiones antes de intentar efectuar un lavado gástrico o cualquier otro método de descontaminación gastrointestinal.
Se han conducido estudios de recuperación de envenenamientos principalmente con materiales sólidos tales como pastillas. No existen estudios controlados acerca de recuperación de pesticidas a través de estos métodos. En varios estudios, el informe de material recuperado 60 minutos después fue de 8%-32%.1, 2 Existe mayor evidencia de que el lavado podría impulsar el material al intestino delgado, aumentado así su absorción.
Nota Acerca de Pesticidas Específicos: El lavado es contraindicado en la ingestión de hidrocarbono, un vehículo común en muchas formulaciones de pesticidas.
Declaración de la Posición: El lavado gástrico no deberá ser utilizado rutinariamente en el manejo de envenenamientos. El lavado es indicado solamente cuando el paciente haya ingerido una cantidad de veneno que potencialmente ponga en peligro su vida y el procedimiento puede ser efectuado dentro de los 60 minutos subsiguientes a la ingestión. Aún entonces, el beneficio clínico no ha sido confirmado en estudios controlados.