Absorción de Carbón Activado
El carbón activado es un absorbente efectivo para muchos envenenamientos.
Estudios voluntarios sugieren que reduce la cantidad de veneno absorbido si se administra dentro de los 60 minutos subsiguientes.6 No hay información suficiente para apoyar o excluir su uso si se prolonga el tiempo de ingestión, aunque algunos venenos menos solubles pueden ser absorbidos después de 60 minutos. Existe evidencia de que el paraquat es bien absorbido por el carbón activado.7, 8 El carbón ha sido anecdóticamente exitoso con otros pesticidas.
Muchas formulaciones de carbón activado vienen premezcladas con sorbitol.
Evite darle más de una dosis de sorbitol como catártico a infantes y niños debido al riesgo de cambios rápidos en el fluido intravascular.
Estimule a la víctima a tomar el absorbente aunque continúe el vómito espontáneo. La terapia antiemética podría ayudar a controlar los vómitos en los adultos o niños mayores. Como una alternativa, el carbón activado puede ser administrado a través de un tubo orogástrico o diluido con agua y administrado lentamente a través de un tubo nasogástrico. La administración repetida de carbón u otro absorbente cada 2-4 horas puede ser beneficial tanto para los niños como para los adultos, pero el uso de un catártico tal como el sorbitol deberá ser evitado después de la primera dosis. Las dosis repetidas de carbón activado no deberán ser administradas si el intestino está atónico. El uso de carbón sin la protección de las vías respiratorias es contraindicado para el paciente incapacitado neurológicamente.
Dósis de Carbón Activado:
• Adultos y niños mayores de 12 años: 25-100 g en 300-800 ml agua.
• Niños menores de 12 años: 25-50 g por dosis.
• Recién nacidos e infantes con un peso menor de 20kg: 1 g por kg de peso
corpóreo.
Muchas formulaciones de carbón activado vienen premezcladas con sorbitol.
Evite darle más de una dosis de sorbitol como catártico a infantes y niños debido al riesgo de cambios rápidos en el fluido intravascular.
Estimule a la víctima a tomar el absorbente aunque continúe el vómito espontáneo. La terapia antiemética podría ayudar a controlar los vómitos en los adultos o niños mayores. Como una alternativa, el carbón activado puede ser administrado a través de un tubo orogástrico o diluido con agua y administrado lentamente a través de un tubo nasogástrico. La administración repetida de carbón u otro absorbente cada 2-4 horas puede ser beneficial tanto para los niños como para los adultos, pero el uso de un catártico tal como el sorbitol deberá ser evitado después de la primera dosis. Las dosis repetidas de carbón activado no deberán ser administradas si el intestino está atónico. El uso de carbón sin la protección de las vías respiratorias es contraindicado para el paciente incapacitado neurológicamente.
Nota Acerca de Pesticidas Específicos: El uso de carbón sin la protección de las vías respiratorias deberá ser utilizado con precaución en lo que a venenos tales como los organofosfatos, carbamatos y organoclorados se refiere, si los mismos están preparados en una solución de hidrocarbono.
Declaración de la Posición: Una sola dosis de carbón activado no deberá ser usada de forma rutinaria en el manejo de pacientes envenenados. El carbón parece ser más efectivo durante los 60 minutos subsiguientes a la ingestión y su utilización podría ser considerada durante este período de tiempo.
Aunque podría ser considerado 60 minutos después de la ingestión, no existe suficiente evidencia para apoyar o negar su uso durante este período de tiempo.
A pesar de la mejoría en el enlace de venenos dentro de los 60 minutos subsiguientes, solamente existe un estudio9 que sugiere que existe una mejoría en el resultado clínico. El carbón activado es contraindicado en vías respiratorias sin
protección, en el sistema gastrointestinal que no está anatómicamente intacto, y cuando la terapia de carbón podría aumentar el riesgo de aspiración de un pesticida con base de hidrocarbono.










